Otra vez por acá con pocos ánimos y apatía. Pero viendo amanecer, que no es poco. El trabajo cada vez a la deriva; por esta sociedad competitiva, consumista, hedonista, nihilista y poco empática , que hace que surjan fenómenos delicuenciales antaño olvidados y enfermedades mentales que son un verdadero infierno en la tierra.Yo lo considero un purgatorio por todas nuestras culpas..En un año ha habido un tanto de bajón en todos los sentidos; pero sigo confiando en la espiritualidad que es la única que verdaderamente salva y sana y ésta tiene un nombre:JESÚS.-
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